¿Qué son?

Los filtros verdes son una alternativa sostenible para tratamiento de aguas residuales. Su funcionamiento replica los humedales, donde la vegetación y los microorganismos asociados a esta, transforman la materia orgánica.

Existen tres tipos básicos de filtros verdes, cada uno adecuado para solucionar distintos problemas de tratamiento de agua residual. Los Filtros Verdes de flujo superficial, consisten en una red de largos canales de agua sobre la superficie del terreno y sembrados con plantas acuáticas flotantes. Este tipo de filtros tienen un funcionamiento y mantenimiento muy sencillo, lo cual los convierte en la alternativa más económica.

Los Filtros de flujo vertical y sub-superficial tienen un proceso de construcción más complejo y costoso, pero son muy útiles a la hora de trabajar con aguas residuales de edificios o conjuntos de vivienda, ya que pueden adaptarse para ser parte del paisajismo del proyecto.

¿Qué ventajas ofrecen?

♦ Construcción e implementación sencilla

Las unidades que componen estos sistemas tienen poca profundidad y geometrías simples, por lo que su construcción es sencilla.

♦ No requieren energía eléctrica

El sistema no necesita energía eléctrica para realizar el tratamiento del agua. En caso de ser necesario bombear el agua, puede utilizarse energía solar.

♦ Bajo costo

Para la construcción de estos sistemas se utilizan mano de obra y materiales locales, por lo que los costos son hasta 27% menores que los de otras alternativas de tratamiento.

♦ Bajo consumo de aditivos

El consumo de aditivos es muy inferior al de otras alternativas de tratamiento, ya que solo se necesitan para controlar vectores en climas cálidos. Esto hace que el mantenimiento y la operación de los filtros sean hasta 80% más baratos.

Desempeño y remoción de contaminantes


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